Manuel Regajo y su hijo José vieron en la viña del panadero conocido como ‘El Mellizo’, en una pendiente al sur de Fregenal de la Sierra, el germen del sueño en torno al vino, para dar origen a Bodegas Regajo a principios de la década de 1950. Y desde 2015 surge este vino entre seco y dulce, con la variedad Pedro Ximénez con uvas mellizas, con la mitad como pasa y la restante, recién cortada, acompañadas de pequeña aportación de Macabeo, tras la vendimia a mano en cajas de entre 15 y 20 kilos y el proceso de asoleo variable según la meteorología.
Este Vino de la Tierra de Extremadura muestra la capacidad de desarrollo de la variedad Pedro Ximénez en un terreno particular, con suelo arcilloso y a unos 590 metros de altura sobre el nivel del mar, conjugado con un toque de Macabeo, de cepas plantadas a finales de la década de 1990 y principios de la década del año 2000.
¿Un acierto para poner el broche a la sobremesa? Y también para abrir boca, con el equilibrio de su suave dulzura y su precisa acidez. Recomendado para maridarlo con queso de la Serena o Torta de Casar, así como algunos entrantes salados, y con postres como compota y el dulce extremeño Técula Mécula.